Feria equina de Enkarterri: el futuro de la tradición
La explanada de Traslaviña fue el escenario de una feria muy debatida, donde caballos y jinetes se presentaron con miles de perspectivas. La segunda feria equina de Artzentales también se utilizará para impulsar la ganadería vasca y, especialmente, para ayudar a que los pottokas y los burros de Enkarterri no desaparezcan. Muchas personas acudieron en busca de sombra tras pasear por la feria.
Junto a la feria, se destacaron eventos relacionados con el mundo, como el trabajo que realizan los clubes de caballos con pottokas jóvenes y de mayor edad, así como el conocimiento sobre su imagen futura. Es el momento de asegurar el futuro de la tradición para llevar adelante la ganadería.
Noa Mújika, una joven de 15 años, eligió cuidar del caballo Xabier Bermejo Spirit. “He practicado durante años y estoy aprendiendo”, explicó.
En general, esta feria tuvo una gran afluencia en el ámbito hípico, con 700 niños participando en deportes federados. Además, el Proyecto Pottoka, creado en Enkarterri, sirvió para dar una imagen clásica a la hípica.
Se destacó para atraer a la gente a la feria la importancia de conocer las relaciones entre mesas y jinetes, además de permitir que las organizaciones dentro de la feria tengan una excelente imagen para todos los animales.
Hípica y tradición
En las ferias del mundo, los caballos tienen una gran importancia, por lo que buscamos modernizar la tradición.
El joven experto Alberto Portilla también participó, buscando obtener la mejor producción posible teniendo en cuenta la “genética y morfología”. Es decir, más allá de educar a los caballos, se trata de darles una vida que llame la atención, y es una oportunidad para trasladar la tradición del pasado al futuro. Las relaciones deportivas son parte del trabajo diario para garantizar el futuro de la ganadería vasca.
