El restaurante Punkytxen traslada su innovadora cocina y transforma su local original en una taberna

El espacio que vio nacer este fenómeno de la «alta cocina callejera» se reinventa por completo para acoger Putataska, una propuesta centrada en la cocina de taberna revisada

El panorama gastronómico de Bizkaia se prepara para un importante movimiento. El chef barakaldarra Asier Ponce ha anunciado una ambiciosa reestructuración de su aclamado proyecto Punkytxen, que iniciará una nueva etapa con su traslado a un local de mayores dimensiones en el barrio de Zuazo, en Barakaldo.

Lejos de suponer una despedida para su ubicación original en la calle Encartaciones, el espacio que vio nacer este fenómeno de la «alta cocina callejera» se reinventará por completo para acoger Putatask’, una propuesta centrada en la cocina de taberna revisada.

El nuevo emplazamiento de Punkytxen se situará en la plaza López de Ayala número 11, un punto estratégico del municipio vizcaino debido a su proximidad con la zona comercial de Megapark. Según ha detallado el propio equipo culinario a través de redes sociales, este cambio responde a la necesidad de ofrecer una experiencia más cómoda y accesible, facilitada por la disponibilidad de aparcamiento gratuito en las inmediaciones.

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El traslado llega tras meses de obras para acondicionar desde cero unas instalaciones diseñadas específicamente para albergar las innovadoras creaciones de Ponce, quien cuenta en su renombrada trayectoria con experiencia en prestigiosos templos de la vanguardia culinaria como DiverXo.

Nacimiento de Putataska

Bajo la consigna de ‘cocina taskera revisada’ y el lema ‘porrón y cuenta nueva’, este nuevo establecimiento promete revitalizar el centro de la localidad fabril con una fórmula más informal y tradicional, pero con el sello de calidad e ingenio característico de Ponce. Las próximas semanas serán clave para conocer los detalles de la apertura de ambos espacios.

Por el momento se desconoce si Putataska será también un local «sin normas», ya que en Punkytxen casi todos los platos se comen con las manos y sobre un lienzo. Ofrecen al cliente una manera alternativa de consumir los platos, y para ello le dotan de la información necesaria al dejarles cada lienzo en la mesa. Se explica tanto de dónde viene el concepto como los elementos que se disponen en el mismo y la manera en la que se debe consumir.

Con todo, en Punkytxen el comensal disfruta de un ambiente relajado, familiar y divertido, apto para todo tipo de personas. Sin restricciones, sin protocolos, sin normas, excepto la de “prohibido no chuparse los dedos”. “Eso de guardar las formas no va con nosotros”, advierten.